ACUICULTURA - CHILE: Reflexiones para un inicio de año agitado para la acuicultura chilena (3ª PARTE)

Lunes, 24 Marzo, 2008

TRABAJADORES

Ricardo Casas, presidente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores de Industrias Pesqueras de la X Región (Fetrainpes)
“Hay que arreglar la situación por el bien de ambas partes”

¿Qué análisis realiza usted respecto del escenario laboral que está viviendo la industria del salmón desde hace un tiempo?

Este clima se está dando a causa de las empresas, no de los trabajadores. Compañías como Aguas Claras S.A., son las que no han abierto el diálogo para que se realice, efectivamente, una negociación colectiva.

¿Cómo afecta este tema a la imagen de la industria del salmón?

La imagen de la industria se está viendo cuestionada afuera. Los consumidores están preocupados. Hay gente que nos llama preguntándonos por el conflicto. De hecho, tenemos nexos con sindicatos japoneses y norteamericanos, quienes están interesados en el asunto.

¿Por qué cree que se ha tenido que llegar a situaciones extremas para exponer las demandas de los trabajadores?

Las cosas no se dan solas, está la presión de Carabineros, quienes comenzaron a cumplir funciones de guardias de seguridad de la empresa. Estuvieron como cinco días en la planta y trajeron fuerzas especiales de varios lugares. Ellos dicen que fueron a cuidar las instalaciones, pero no tenían porqué estar en su interior. Se pudo haber evitado muchos incidentes sin no hubiera existido esa presión.

¿Cómo cree que seguirá la relación entre trabajadores y empresarios en el corto plazo?

Hay que arreglar la situación por el bien de ambas partes. En el caso de Aguas Claras, partieron diciendo que los culpables eran los asesores de la mesa de negociación. Después dijeron que el problema estaba en los interlocutores. Recientemente, se realizó una asamblea llamando a los trabajadores del Convenio Colectivo y a los sindicalizados para decirles que el sindicato estaba escondiendo información. Se trataba de dos cifras que salieron en toda la prensa. Lo que busca la empresa es quebrar el movimiento sindical, pero se está demostrando que no lo van a conseguir.

¿Cómo cree que está afectando el tema sanitario a la industria del salmón, en especial por el despido que anunció Marine Harvest debido a sus pérdidas por el virus ISA?

Hoy (jueves 21 de febrero) tuvimos una reunión con los dirigentes de Marine Harvest y encargados de negociación colectiva de la Central Unitaria de Trabajadores, donde acordamos presentar un petitorio a la compañía y al Gobierno, porque en este caso hay que considerar que se trata del cierre de una compañía transnacional. Ellos no pueden decir que se cometió un error, que hay problemas sanitarios y que “tenemos que cerrar” pagando indemnizaciones por años de servicio. Aquí hay que entrar en un proceso de negociación, tal cual lo establecen las directrices de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) para empresas transnacionales. Con el virus ISA hemos visto que las entidades que tenían que regular el tema no fueron capaces de hacerlo. Nosotros, en conjunto con Organizaciones No Gubernamentales medioambientales siempre planteamos que la industria del salmón se regulaba sola, ya que el trabajo que tenía que hacer el Gobierno muchas veces lo hacía el Instituto Tecnológico del Salmón, quién después entregaba la información.

¿Qué mensaje le daría a los empresarios y autoridades para resolver de mejor forma las diferencias?

Que hay que hablar con la verdad y decir las cosas en la mesa. Hay que establecer el diálogo y las confianzas necesarias para enfrentar estas situaciones. En la actualidad, los trabajadores no estamos creyendo en lo que nos dicen. Por ello, tenemos que abrirnos a entrar en conversaciones que correspondan a un mundo moderno, donde, por supuesto, tiene que existir la disponibilidad de todos los actores involucrados.

 

 

Benjamín Teneb, presidente del sindicato de Aguas Claras S.A.
“La voz de los trabajadores tiene que ser considerada”


¿Qué análisis realiza usted respecto del clima laboral que está viviendo la industria del salmón desde hace un tiempo?

Pienso que debe haber una negociación colectiva en base a las propuestas de los trabajadores y de acuerdo con la realidad, ya que ningún sindicato en este momento ha podido negociar con sus ideas, sino que sólo considerando los planteamientos de la empresa. Creemos que hoy los sindicatos están bien conformados y, si la compañía postula algo, nosotros también tenemos el legítimo derecho de formular una propuesta satisfactoria para los trabajadores.

Lo cierto es que acá comenzamos a negociar con la empresa y ésta en ningún momento quiso escuchar nuestros planteamientos, de modo que no nos quedó otra alternativa que votar huelga, puesto que la última oferta era lo mismo que ya teníamos. Nos juntamos dos veces con los ejecutivos y valoramos esos momentos de conversación, pero no llegamos a ningún acuerdo, ya que sus planteamientos eran opuestos a los nuestros. El último día nos presentaron una nueva propuesta, pero les solicitamos seguir conversando sobre tres o cuatro puntos que nos parecían de mayor relevancia y la compañía, en una actitud cerrada, dijo que no quería negociar; era tomar la propuesta o dejarla y volver a cero.

¿Cómo afectan al sector todos estos problemas? ¿Se ve perjudicada la imagen de la industria?

Claro que se ve afectada la imagen del sector. Nosotros no estamos en contra de la industria del salmón, porque ésta entrega una gran cantidad de puestos de trabajo y tiene un importante impacto económico en las comunas, sobre todo en Puerto Montt, pero sabemos que en la medida que las empresas generen ganancias, los trabajadores también tenemos derecho a pedir que nos paguen un poco más de lo que ofrecen. Este es un sindicado que siempre ha estado al frente de los problemas, porque nos damos cuenta de lo que ocurre en la industria y de que es necesario mejorar la distribución de la riqueza y las condiciones de los trabajadores. Si los empresarios tratan de anular estos conceptos, nunca vamos a llegar a acuerdo. Lamentablemente, en esa vía de querer conversar, aparecen los problemas y se menoscaba nuestra imagen pública, la del país y, en general, de las formas de negociar entre las empresas y los trabajadores.

¿Qué mensaje le daría a los empresarios y autoridades para resolver de mejor forma las diferencias?

Como presidente del sindicato de Aguas Claras, creo que lo fundamental es conversar. Los empresarios plantean que para ellos es importante el diálogo y sus trabajadores, considerándonos un capital humano de valor incalculable. Dicen que somos parte de su industria, pero vemos que, al parecer, no es así. Si realmente se preocuparan de los trabajadores, podrían haber optado por conversar con el sindicato y negociar de verdad. Pero lejos de eso, la empresa está manejando de tal forma la situación, que está creando conflicto tras conflicto para que nos desvirtuemos y nos bajemos de nuestras demandas.

El mensaje es que los empresarios no sean egoístas, ya que hoy es muy importante para los trabajadores ganar mejor, puesto que el costo de la vida ha aumentado en casi un 30%. Estamos en condiciones de pedir eso con respeto; no porque simplemente se nos ocurrió, sino que la situación lo amerita.

¿Por qué cree que se ha tenido que llegar a situaciones extremas para exponer las demandas de los trabajadores?

Se ha llegado a esta situación porque nuestros empleadores son intransigentes y no nos escuchan. La voz de los trabajadores tiene que ser considerada, puesto que no podemos vivir eternamente oyendo sólo la opinión de los empresarios. Nosotros somos parte de la industria del salmón y ésta ha crecido de la forma que se aprecia porque los trabajadores hemos aportado con nuestro esfuerzo y sacrificio. Si no quieren reconocer eso y desean sacar e inhabilitar a los dirigentes de sus funciones, es lamentable.

¿Cómo cree que será la relación entre los trabajadores y empresarios en el corto plazo?

Veo que la relación en esta industria no es la mejor. El clima de no querer escuchar a los trabajadores crea más conflicto. Nosotros estamos dando todas las opciones de diálogo, pero las propuestas deben ser conversadas en la mesa y de buena forma. Lo cierto es que hoy la empresa está tratando de obtener beneficios del grupo de trabajadores no sindicalizados, que no tienen ningún planteamiento claro respecto de la negociación. También están tratando de utilizar a algunos empleados sindicalizados para quebrar el movimiento. Es una forma pequeña de hacer las cosas.

¿Qué opina de los trabajadores que desean regresar a sus trabajos y están solicitando que no se cierre la planta de Aguas Claras en Calbuco?

La gran mayoría de los trabajadores de la industria del salmón está asustada. Tienen terror de perder el trabajo; es la única vía por donde nos pueden desvirtuar. Nosotros creemos que es necesario fortalecer este tema haciendo algunas reformas de fondo. Hoy, vemos que existe el derecho a huelga en el papel, pero podemos hacerlo efectivo como queremos porque tenemos la represión de Carabineros. La situación ha llegado a tal punto, que es necesario que para cada petición tengamos que presionar.

¿Cómo les afecta el estado sanitario que está viviendo la industria?

La aparición del virus ISA corresponde exclusivamente a la irresponsabilidad de ciertas empresas que contaminan y abusan de nuestros mares. Hay muy poca regulación medioambiental y, por eso mismo, el Gobierno también tiene responsabilidad en este panorama donde los únicos que pagan el precio son los trabajadores, como es el caso de Marine Harvest.

 

 

Javier Ugarte, presidente de la Confederación Nacional de Trabajadores del Salmón y Mitílidos de Chile (Conatrasal)
“Deben actuar con transparencia”

¿Qué análisis puede realizar respecto del clima laboral que está viviendo la industria del salmón desde hace un tiempo?

El escenario está más que claro. Los compañeros están haciendo valer su derecho en un Estado democrático, utilizando las herramientas que la Ley les da para manifestarse. En relación a lo que ha pasado, no es algo desconocido, pues siempre se dijo que este año 2008 iban a darse importantes negociaciones.

Estoy convencido de que lo que se le está pidiendo a la empresa (Aguas Claras S.A.) en el proceso de negociación es legítimo y, en ese sentido, ésta debe responder a eso, ya que para nadie es un misterio que a la industria le ha ido bien. En cuanto al clima que se ha observado, pienso que hay un fuerte egoísmo de ambas partes. La compañía debería ceder y pensar que ellos han crecido gracias a la gente que ha puesto todo su esfuerzo en esto. Creo que es el momento en que la compañía actúe con el corazón, sobre todo sus dueños, y solucionen el problema.

Respecto del despido que anunció Marine Harvest Chile S.A., este hecho ha sido la guinda de la torta. El cierre de la planta de Chinquihue es grave, ya que muchas personas quedarán sin trabajo y la indemnización no basta para solucionar el tema. Pienso que la empresa debe hacer una revisión de esta decisión que es muy dolorosa.

¿Por qué cree que se ha tenido que llegar a situaciones extremas para exponer las demandas de los trabajadores?

Se consiguió llegar esta situación porque la empresa y el sindicato no han cedido. La compañía debe dar el primer paso o bien vamos a ver muchas cosas más. Los compañeros han buscado mediación y valoramos esa actitud. Creo que Aguas Claras y sus ejecutivos deben terminar con este egoísmo que le hace mal a Chile.

¿Cómo cree que será la relación entre los trabajadores y empresarios en el corto plazo?

La relación debería basarse en buscar soluciones. Hoy, la Conatrasal, la Federación de Trabajadores del Salmón (Fetrasal) y Federación de Trabajadores Marítimos (Fesimar) han estado en un proceso de dialogo y creemos en ello. Las relaciones deben fortalecerse y en esto estamos nosotros, viendo el tema con altura de miras.

¿Qué mensaje le daría a los empresarios y autoridades para resolver de mejor forma las diferencias laborales?

A los empresarios les diría que respeten la Ley y confíen en sus sindicatos y que todos juntos tomemos medidas de solución para que la paz social esté siempre presente, así como el respeto y la comunicación. Hay empresas que ya están trabajando en eso, lo que no es difícil de hacer, al contrario, está en manos de quienes se sitúan a la cabeza de las compañías. Muchas veces hay gerentes que odian a los sindicatos y esos personajes no deberían estar al mando de un negocio en el cual hay organizaciones en su interior.

De igual forma, el Gobierno debe velar por mejores leyes para los trabajadores; que no se dedique sólo a firmar acuerdos o Tratados de Libre Comercio que aseguren que nos traten bien. Hoy, por ejemplo, no hemos visto que se respeten los tratados de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de 1999.

¿Cómo ha afectado a los trabajadores, en general, el estado sanitario que está viviendo la industria del salmón chilena?

El virus ISA vino para quedarse. Sabemos, por las informaciones que hemos recogido, que en los países donde la enfermedad ha estado presente dejó grandes pérdidas y una reducción importante de puestos de trabajo. Hoy vemos que Marine Harvest Chile ha sido una de las empresas más afectadas, teniendo que tomar decisiones que complican la estabilidad laboral de muchos compañeros de trabajo.

La industria del salmón debe tomar este tema con la máxima seriedad. En ese sentido, no comparto las palabras del presidente de SalmonChile, César Barros, cuando dice que lo que sucede en Marine Harvest no daña la imagen del sector. Considero que sí afecta y las compañías que se están viendo perjudicadas por el virus deben actuar con transparencia, para que mañana no tengamos que lamentar panoramas como el que estamos viendo en la mencionada firma noruega.