ACUICULTURA - ESPAÑA: El PSdeG considera 'preocupante' que se retome el proyecto de Cabo Touriñán

Lunes, 22 Junio, 2009

El portavoz del grupo parlamentario socialista, Xaquín Fernández Leiceaga, ha señalado a la Xunta que no son las empresas las que deciden qué zonas son de protección ambiental y cuáles las de aprovechamiento industrial, y consideró »extremadamente preocupante« que el Ejecutivo se plantee retomar el proyecto de acuicultura de Cabo Touriñán.

Leiceaga hizo esta afirmación después de que ayer, en la inauguración de la planta de Pescanova en Mira (Portugal), que el anterior Gobierno de coalición había paralizado en cabo Touriñán por entender que dañaba el medio ambiente, se apuntase la posibilidad de retomar este proyecto en la Costa da Morte.

El dirigente socialista consideró que la idea de retomar la factoría constituye «una equivocación y un error«, que supone que, de nuevo, la Xunta regresa a una política de «falta de respeto» por el medio, por nuestro patrimonio cultural y, por tanto, «por el futuro» de los gallegos.

Los socialistas consideran posible combinar el respeto por el medio ambiente y el desarrollo de la actividad industrial, motivo por el que, precisamente, dijo, el anterior Ejecutivo no autorizó la planta de Touriñán. Para Leiceaga, la empresa Pescanova ya ha incrementado sustancialmente su producción acuícola en sus plantas de la Mariña de Lugo y recordó que la multinacional contaba con dos emplazamientos alternativos para una factoría, y si no optó por ninguno de ellos debió ser por un criterio empresarial.

El mismo, apuntó, que el que debe mover a «algún miembro de la Xunta» a ubicar sus empresas en Portugal, señaló del conselleiro de Industria, Javier Guerra, lo que consideró legítimo y normal en el contexto de la UE.

Fernández Leiceaga recordó que el PP argumentó cuando estaba en la oposición que el plan acuícola de la anterior Xunta invadía excesivamente espacios en la Red Natura, cuando la afectación era sólo del dos por ciento para plantas ya instaladas.

Mientras, apuntó, el plan de la época de Manuel Fraga afectaba al 27% de la Red Natura. «Mucho nos tememos que la nueva conselleira del Mar (Rosa Quintana), en lo que está pensando es en volver atrás», en regresar a la época de un plan que «se carga buena parte de la Red Natura» y que se hizo sin declaración ambiental, «de prisa y corriendo».

«El segundo elemento de preocupación» tras conocerse la posibilidad de que se retome la planta de Cabo Touriñán es que «sean las empresas y no los gobiernos los que definan qué zonas hay que proteger y qué zonas son susceptibles de aprovechamiento industrial».

«No deben ser las empresas, reiteró Fernández Leiceaga, las que definan cómo se defiende el interés general de los ciudadanos, de las generaciones futuras y cómo se respeta el medio ambiente», apuntó.

Leiceaga manifestó que se puede revisar el plan acuícola, pero ha de hacerse mediante un proceso «riguroso» que tenga en cuenta la afectación al medio ambiente, que se permitan alegaciones de municipios y vecinos y, una vez que se haga todo el procedimiento, debe haber una «decisión equilibrada entre la defensa del medio ambiente y el impulso a la producción y la riqueza».

A juicio del parlamentario, resulta «extremadamente preocupante» el anuncio de la conselleira de que se podría retomar el proyecto de cabo Touriñán, concluyó.