ACUICULTURA - ESPAÑA: Los biólogos reclaman nuevas medidas para evitar la sobreexplotación del pulpo

Martes, 8 Septiembre, 2009

El plan experimental para gestionar la explotación del pulpo se agota el 31 de diciembre y los biólogos abogan por la revisión de las medidas con las que durante el último año se ha pretendido evitar el agotamiento del recurso. "Hay que hacer algunos cambios y estudiar bien los registros históricos de la Xunta y de las cofradías para determinar qué variaciones son naturales y cuáles se deben a la sobreexplotación. De lo contrario, nos podemos cargar el stock de productores", advirtió ayer el científico del Instituto de Investigaciones Marinas Ángel Guerra durante el congreso internacional de cefalópodos (CIAC´09).

Después de varios días de reuniones de trabajo a puerta cerrada, la reunión fue inaugurada ayer oficialmente por la conselleira do Mar, Rosa Quintana, quien también se refirió a la necesidad de una "gestión específica y restrictiva" del pulpo común que podría pasar por la paralización de la extracción o la reducción de artes de pesca. En este sentido, mostró su convencimiento de que las conclusiones del congreso "arrojarán luz" sobre este tema.

En total, serán más de doscientos investigadores de más de 27 países los que presenten los últimos avances sobre biología, ecología y cultivo de cefalópodos hasta el próximo día 11.

Galicia extrae de sus aguas ocho mil toneladas de cefalópodos al año y más de cuatro mil son de Octopus vulgaris o pulpo común. "Las hembras sólo ponen una vez en la vida y hay algunos ejemplares de más de un kilo que todavía no son maduras. Quizá habría que aumentar la talla mínima, que ahora está en los 750 gramos, o establecer unos momentos de veda temporal o espacial", advirtió Guerra, organizador del congreso junto a Ángel González.

En su opinión, también se debería ser "más respetuoso" con las normas que ya existen, de forma que "no se sobrepase el número de nasas ni se utilicen los fines de semana".

Las actuales investigaciones sobre la biología larvaria del pulpo serán claves para distinguir las variaciones de población que tienen causas naturales de las que no, así como para su futuro cultivo. En la actualidad su alta mortalidad no lo hace rentable. En el Instituto de Investigaciones Marinas, del CSIC, han desarrollado un método "muy novedoso" de aplicación del ADN para identificar las presas de las paralarvas, cuyo tamaño es de entre tres y cuatro milímetros.

La Universidad también ha dado pasos hacia su cultivo. El equipo de Francisco Rocha, en colaboración con Guerra, ha determinado por primera vez la edad de los ejemplares de pulpo y llevado a cabo el primer estudio sobre el ciclo del sueño en esta especie. "El ganglio y el ojo están relacionados con la maduración. Cuando hay más luz los ejemplares crecen más rápido y si conocemos cómo funciona este proceso podremos acelerarlo en las granjas de acuicultura", explica el profesor.