ACUICULTURA - ESPAÑA: Tecnova trabaja en la búsqueda de la estructura más rentable

Miércoles, 17 Junio, 2009
LA diversificación del sector agrícola de la provincia almeriense podría pasar por el cultivo de peces en el interior de los invernaderos. El Centro Tecnológico de la Industria Auxiliar de la Agricultura-Tecnova está desarrollando un proyecto denominado ‘Nuevas alternativas en acuicultura: cultivo intensivo de tilapia bajo invernadero’, cuyo objetivo es, según informaron desde el Centro, «reactivar la economía de las empresas asociadas a la construcción y equipos auxiliares de estructuras de invernadero y aportar nuevas propuestas de actividad empresarial, diversificando la producción bajo invernadero hacia el cultivo intensivo de peces con grandes expectativas de mercado en la actualidad».
 
El proyecto, que cuenta con la financiación de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, surgió, según comentó Guadalupe López, responsable del Departamento de Ingeniería de Tecnova, de «la colaboración con la Fundación Centro Tecnológico de la Acuicultura de Andalucía». Asimismo, señaló que, de momento, «se ha hecho todo de forma experimental y las condiciones para los peces bajo plástico son las adecuadas». Aún así, esto ha sido más que suficiente para despertar el interés entre las empresas del sector de la industria auxiliar y, de hecho, Mari Carmen Galera, gerente de Tecnova, comentó que «han surgido nuevas empresas -más allá de las que iniciaron el proyecto con el Centro- interesadas en que tengamos resultados pronto porque así estarían dispuestas a ponerlo en marcha».
 
Guadalupe López, por su parte, explicó que se ha elegido la tilapia, un pez tropical, como especie para criar en invernadero por dos razones fundamentales. En primer lugar, «porque cuenta con una amplia gama de subespecies, lo que la hace muy adaptable» y, en segundo lugar, «porque tiene una gran proyección comercial». Y es que la tilapia, aunque no es un alimento muy consumido en España, sí lo es en Sudamérica y, debido en parte a la inmigración, se está convirtiendo en un producto cada vez más demandado en el mercado nacional. Asimismo, indicó que, «más que para su consumo en fresco, se utiliza para su comercialización como producto preparado, como, por ejemplo, en filetes congelados».
 
Fases
 
De momento, se está trabajando en la búsqueda de la estructura más adecuada para albergar este particular cultivo, aunque la responsable del departamento de Ingeniería de Tecnova quiso dejar claro que, en principio, «el proyecto no contempla la construcción de ningún prototipo, sino que estamos trabajando en la búsqueda de un modelo». En esta búsqueda, junto a Tecnova, participan Frada Invernaderos, Invernaderos Ferrer, Agroinver, Novedades Agrícolas y Tecnoponiente, de momento. La intención es, en última instancia, «optimizar la estructura». Para ello, recientemente, junto con el Centro de acuicultura y otros centros de investigación, se ha creado una comisión de trabajo compuesta por investigadores del área de diseño de estructuras y por empresarios del sector productor de peces.
La intención es seguir profundizando en esta línea que, según Tecnova, permitiría a las empresas de la industria auxiliar, y sobre todo a las de construcción de invernaderos, diversificar su actividad. De hecho, recordó que «lo que hacemos es ayudar a nuestras empresas de la industria auxiliar para que puedan vender también estructuras de invernadero ya no sólo para las hortalizas, sino también para los peces». Teniendo todo esto en cuenta y, cómo no, la expectación creada por este proyecto, la gerente de Tecnova explicó que el próximo paso es «hacer el diseño y el cálculo del invernadero». De ahí saldrá una propuesta que será la que se presente a los empresarios y, «si sale un invernadero rentable, quieren ponerlo en marcha y cultivar». «La idea una vez tengamos el diseño es hacer un prototipo y estudiar las variables», concluyó.
 
La tilapia, al ser un pez tropical, necesita una temperatura del agua bastante elevada y aquí es, precisamente, donde entra el invernadero. Según comentó Guadalupe López, «la temperatura del agua dentro de la explotación, en invierno, siempre va a ser la adecuada». Asimismo, añadió que, incluso, «aunque hubiera que utilizar calefacción en algún momento, su coste siempre sería inferior al de la calefacción para una nave», por tanto, no es descabellado afirmar que este cultivo es «más viable económicamente en un invernadero». Además, el hecho de que bajo plástico no haya que emplear calefacción, salvo en momentos puntuales, hace que «se reduzcan los inputs durante su producción». La cría para su posterior comercialización de tilapia en el interior de una superficie invernada es una forma de diversificar la actividad ‘tradicional’ de los invernaderos.