ACUICULTURA - ESPAÑA: Y en tres años podría llegar el consumo de bocarte cultivado

Lunes, 18 Enero, 2010
La convivencia entre la acuicultura y la pesca en la mar busca saldar dos cuentas que, en la actualidad, tiene el ser humano con las especies marinas. Por una parte, aumentar la disponibilidad de pescado para alimentar la creciente población mundial, y por otro, el efecto que esto tiene sobre el mar: el stock pesquero se agota. El caso más sonado en Cantabria ha sido el del bocarte, debido a su impacto directo sobre un sector económico estratégico en la región, como es el pesquero y el conservero.
 
La veda decretada en 2005 para asegurar la regeneración natural de la especie y la investigación pueden ser sus soluciones. Por ello, el IEO y la Consejería de Pesca han presentado un convenio de colaboración destinado a la realización de un estudio de viabilidad del cultivo del bocarte. El proyecto se desarrollará en el IEO de Santander durante tres años bajo la dirección de Carlos Fernández Pato, doctor en Biología. El objetivo es disponer de una técnica que permita obtener ejemplares de anchoas de tamaño y calidad adecuado como para que se puedan destinar al abastecimiento de la industria conservera o se puedan usar como cebo vivo, destinado a pesquerías de otras especies, principalmente túnidos. También se contempla que esas anchoas puedan acabar en el mercado para consumo en fresco. Se pretende que en tres años se pueda con contar con un bocarte criado en cautividad que sirva para salazón.