ACUICULTURA: Galicia cede a China el liderazgo del cultivo de rodaballo

Lunes, 31 Diciembre, 2007

Dos liderazgos, a los que ahora se suma la cría de rodaballo que en 2006 alcanzó 50.000 toneladas, según datos de uno de los centros de investigación más importantes, la Academia China de Ciencias Pesqueras, dependiente del Ministerio de Agricultura. La expansión acuícola ha sido vertiginoso, puesto que la producción de rodaballo fue de 3.000 toneladas en 2002 y de sólo 1.000 un año antes.

Esta cifra desbanca a Galicia como líder en la producción de peces planos, ya que en el mismo periodo registró 5.764 toneladas, con un valor superior a 48 millones de euros. El dato surge en pleno debate sobre el borrador del Plan de Acuicultura presentado por la Consellería de Pesca, que nace bajo la bandera de protección del litoral y ante el desaire de grandes empresas piscícolas que han empezado a poner el pie en otros lares.

Quince años han pasado desde que los primeros ejemplares de rodaballo se introdujeran en China. Galicia le lleva una década de ventaja ya que las experiencias pioneras a nivel empresarial despuntan a principios de los 80. José Luis Rodríguez, técnico del Igafa, explicó en el Foro de Recursos Mariños de 2007 que la experiencia ha permitido construir plantas de 2.000 y 3.000 toneladas.

Frente a las 20 que hay en Galicia, el gigante asiático dispone de 3.000 granjas marinas, en una superficie de 800 hectáreas, con una producción media de 15 toneladas cada una. Rodríguez advertía de que una de las limitaciones de este sector podría ser "la falta de espacios físicos", aspecto que "se cree que solucionará el Plan Galego de Acuicultura". Un documento que prevé alcanzar en 2020 alrededor de 23.500 toneladas de peces en una superficie de 318 hectáreas, en tanto China no había ocupado en 2001 ni la cuarta parte de la superficie disponible.

Una pérdida de liderazgo inevitable si se tienen en cuenta las condiciones naturales que separan a ambas regiones. Frente a los 1.869 km de costa gallega la república asiática dispone de casi 18.000 kilómetros de litoral. Si bien las rías de Galicia cuentan con una temperatura idónea para la cría, las frías aguas del Norte de China consiguieron truncar los cultivos de varias especies hasta que los científicos encontraron la solución al tomar el agua de los tanques a grandes profundidades, hasta de 120 metros, donde los valores oscilan entre los 14 y los 18 grados. A esto hay que sumar una insaciable demanda interna de productos marinos, pues el consumo anual de pescado es actualmente de 26 kilos por habitante (10 más que la media europea) y se espera que aumente un 40% durante la próxima década.

El doctor Wang Qingyin, director adjunto del Yellow Sea Fisheries Research Institute, centro de referencia en China para el cultivo de esta especie, recuerda que la primera vez que le echaron el ojo al rodaballo fue durante un viaje para investigadores a Gran Bretaña promocionado por la FAO en 1980. Doce años más tarde llegaban los primeros ejemplares y arrancaba un intenso trabajo de investigación en torno a la maduración, la alimentación de las crías, el control de la pigmentación, el desove o la tecnología de las granjas. La cría a gran escala se consiguió en 1999 y con ella su extensión a las áreas costeras. Los avances logrados obtuvieron tres premios nacionales de ciencia y tecnología.

China es, con mucho, el país que cuenta con el mayor número de pescadores y piscicultores, cuya cifra oficial era de 13 millones en 2004 (el 31% del total mundial). De ellos, 4,5 millones eran piscicultores, incentivados por programas formativos para paliar la reducción de la flota. De hecho, hay planes para transferir una parte de los pescadores a otros empleos para 2007, entre otros, el desguace de barcos y la capacitación en la piscicultura.

En 2006, China facturó 4.500 millones de yuans por 50.000 toneladas de rodaballo, algo más de 413 millones de euros. Este cultivo ha contribuido de forma importante al desarrollo económico de las regiones costeras, especialmente en el norte de China. El mercado interno y el de Hong Kong consumen su práctica totalidad y es que el comercio aquí equivale a más del 60% del PIB, situando a la República Popular en el tercer puesto del ránking mundial, después de la UE y Estados Unidos. Como consecuencia de esa potente demanda interna, el gigante asiático es también el principal productor de ganado, impulsado por el incremento de los ingresos y la urbanización que están influyendo en los hábitos alimenticios. Una variable interesante en una zona donde una selección de algas es tan apreciada como aquí el jamón de pata negra.