Científicos gallegos del CSIC estudian la sostenibilidad del cultivo del mejillón

Lunes, 12 Julio, 2010

Científicos gallegos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) iniciaron esta semana una investigación para fijar el desarrollo sostenible y ecológico del cultivo de mejillón. El estudio se va a desarrollar mediante campañas experimentales en el polígono de Lorbé, en la ría Ares-Betanzos, para analizar cómo se alimenta este molusco y los diversos parámetros ambientales que interfieren en su cultivo. El propósito del proyecto es conocer la capacidad de carga de una zona que soporta un cultivo extensivo de mejillón y en la que Proinsa, la mayor empresa dedicada al cultivo de mejillón en Galicia, tiene un centenar de bateas en producción.

"Queremos confirmar que las interacciones del cultivo de mejillón no producen efectos negativos sobre el ecosistema", explica María José Fernández Reirez, científica del CSIC y responsable del proyecto. "Uno de nuestros objetivos es saber cómo está la cantidad de alimento, por eso estudiaremos la depleción (caída) del fitoplancton en función del número de bateas y haremos un mapa en 3D para tipificar todo el alimento", aclara Fernández.

Una de los aspectos más novedosos del proyecto es la utilización de un robot submarino para evaluar el equilibrio del ecosistema. El Acrobat, aportado por científicos canadienses del Programa Nacional de Internacionalización de la I+D que el Ministerio de Ciencia e Innovación ha establecido con Canadá, se encargará de analizar si la incidencia de los cultivos puede disminuir la cantidad de fitoplancton a unos niveles que impedirían el crecimiento del mejillón.
La responsable del proyecto resalta que es la primera vez que se hace un proyecto como este en una ría gallega. "Una vez que recopilemos todos los resultados los integraremos en un modelo de capacidad de carga, que nos dirá si el ecosistema tiene capacidad todavía para incrementar el número de bateas, si ya se ha superado la biomasa máxima o si está en un equilibrio con el entorno", comenta. Los resultados de esta investigación no sólo repercutirán directamente en el polígono de Lorbé, sino que también servirá para desarrollar mecanismos de gestión eficientes en base a los ecosistemas y estrategias que fomenten la sostenibilidad del cultivo del mejillón en otros países, como Canadá.

Resultados

Los científicos realizarán cuatro campañas experimentales en el polígono de Lorbé. Cada una tendrá una semana de duración como mínimo y se llevarán a cabo en las diferentes estaciones del año. La primera campaña comenzó el pasado lunes con las primeras pruebas con el Acrobat, que mide el nivel de fitoplancton de cada batea. Pero la investigación también incluye el estudio de todos los parámetros ambientales que intervienen en el crecimiento del mejillón, como la temperatura, la salinidad, el oxígeno disuelto, la clorofila, etcétera.

Cada tres meses se conocerán los resultados de la campaña anterior y los responsables del proyectos esperan tener resultados definitivo dentro de un año, en el verano de 2011, para poder completar la investigación con el modelo de capacidad de carga de la ría.