El Principado inicia en Castropol un proyecto de cría de juveniles de ostra

Lunes, 3 Diciembre, 2012

Día de la Acuicultura

El Principado se sumó ayer a la primera celebración del Día de la Acuicultura con una jornada de puertas abiertas en el Centro de Experimentación Pesquera de Castropol, donde se cultivan distintas especies de moluscos destinadas a la repoblación de bancos naturales. En estos momentos, el proyecto estrella es la cría de 600.000 juveniles de ostra, una iniciativa pionera en la región que se puso en marcha hace unos meses en colaboración con empresas productoras.

La directora del centro, Carmen Rodríguez, explicó que las larvas, procedentes de «reproductores seleccionados de la ría de Ribadesella», permanecen entre cuatro y seis meses en el criadero, y después comienza el preengorde en el puerto de Figueras. Tras un periodo similar, las ostras alcanzarán un tamaño próximo a 1,5 centímetros y entonces se trasladarán al parque de cultivo de La Linera, donde alcanzarán el tamaño adecuado para su posterior comercialización.

Así, Rodríguez estimó que las primeras ostras criadas íntegramente en la ría del Eo podrán llegar al mercado «a finales del próximo año o principios de 2014».
Este proyecto nace con el ánimo de respaldar al sector ostrícola, ya que, según explicó Eduardo Martín, gerente de la empresa Acueo, «donde comprábamos antes las semillas, fundamentalmente en Francia, detectamos enfermedades y no es aconsejable introducirlas aquí».
En cambio, con el seguimiento del proceso de cría por parte del Centro de Experimentación Pesquera «garantizamos la trazabilidad del producto», indicó la responsable de la instalación. El mismo proceso se sigue con el cultivo de erizos de mar o almejas, un producto destinado a la repoblación de las rías del Eo y Villaviciosa, donde se han introducido con gran éxito.

Por esto, varios mariscadores de la ría maliaya aprovecharon ayer la jornada para conocer el proceso de cría de los bivalvos: «Está muy bien, porque la ría de Villaviciosa es bastante pequeña y lo que produce no es suficiente para 24 mariscadores», explicó Andrés Pérez, quien lamentó la prohibición de su actividad a consecuencia de la contaminación bacteriológica: «La perspectiva que tenemos es que no podremos mariscar en los próximos dos o tres años», señaló.

Pulpos de un kilo

Por otra parte, el complejo castropolense también estudia el engorde de juveniles de pulpo, aunque los resultados no son equiparables a los obtenidos en los proyectos de ostras o almejas: «No podemos quedar satisfechos con los resultados», admitió Rodríguez. Y es que, a pesar de conseguir su reproducción en cautividad, «a partir del primer mes de vida comienzan los problemas», señaló, al tiempo que indicó que «creemos que el problema está en el valor nutritivo de la dieta que le aportamos». Así, el trabajo realizado solo permite afirmar que se podrían engordarse pulpos de un kilo hasta alcanzar «los tres o cuatro kilos y sacarlos al mercado con otro precio», indicó Rodríguez.