España lanza el plan con el que prevé duplicar su acuicultura en el 2030

Jueves, 24 Julio, 2014

Europa tiene claro bien claro lo que quiere para su acuicultura: que en el 2030 sea una actividad sostenible y competitiva a nivel mundial. Eso, traducido a cifras, consiste en que los 28 aporten al año 4,5 millones de toneladas de productos alimenticios obtenidos de manera sostenible, por los que facturen 14.000 millones de euros y que proporcionen trabajo a 150.000 personas de forma directa. Ese es el listón. Cada socio tendrá que arreglárselas y componérselas para contribuir alcanzar esa meta y, por supuesto, comunicárselo a la Comisión antes de que acabe el año.

España ha acabado los deberes y dispone ya del Plan Estratégico Plurianual de la Acuicultura Española 2014-2020, un documento que establece las directrices y actuaciones para permitir el desarrollo armónico y sostenible de la acuicultura en todo el territorio español. E incluye su propio listón en cifras: producir 520.000 toneladas, con un valor de 1.400 millones de euros y 30.000 puestos de trabajo. Eso significa duplicar la producción actual, lo que permitiría consolidarse como líderes europeos en aportación de productos de crianza y reforzar la posición en términos económicos.

¿Cómo alcanzar ese sueño acuícola? Se propone una batería de acciones y líneas estratégicas con las que intentar conseguir cuatro objetivos que se consideran imprescindibles para sacar a la acuicultura española de la parálisis en la que está sumida. Uno es simplificar el marco legal y administrativo, así como reforzar la representatividad del sector. Lo primero, en un caso como el actual, en el que llegan a intervenir hasta nueve organismos diferentes -eso en el caso de Galicia, en Cataluña son 17-, más que estrategia es necesidad, como también lo es el reducir la duración de los procesos administrativos, que para nuevas concesiones en suelo gallego es de 18 meses. El mismo documento admite que toda esta complejidad y lentitud «desincentiva la inversión y el emprendimiento, provocando que buena parte de las inversiones se estén realizando en otros países próximos que ofrecen más facilidades para la implantación y el desarrollo del sector».

Cánones dispares

También es preciso unificar los cánones y eliminar las exageradas diferencias que hay entre las comunidades autónomas, derivadas del método de cálculo y de la aplicación de figuras tributarias autonómicas adicionales.

La planificación sectorial, seleccionando zonas de interés acuícola en las que poder implantar instalaciones de acuicultura, es otro de los objetivos estratégicos, a lo que se dirigen medidas como la fijación de criterios comunes para la selección de las áreas, que deben ser zonas «compatibles con el ecosistema, aceptables socialmente y viables desde el punto de vista económico, cumpliendo así los tres pilares de la sostenibilidad».

Reforzar la competitividad del sector a través de la I+D+i, así como potenciar los aspectos vinculados con la transformación y comercialización, a través de la innovación, la promoción y el apoyo a los productores, completan las prioridades.