«Hay precedentes del impacto de las minicentrales»

Domingo, 18 Marzo, 2007

Pregunta.- ¿Cómo llega a instalarse en la Costa da Morte una de las mayores piscifactorías de España?

Respuesta.- Mi padre, Ramón Arregui, recorrió todo el norte de España hasta que encontró este sitio, fue de las primeras en el país en acuicultura industrial y fue creciendo poco a poco hasta el 86, cuando fue la última ampliación. Al principio había 10 estanques, ahora 350, incubamos alrededor de tres millones de huevos al mes, con un peso vivo medio de 700.000 kilos y tres millones de individuos.

P.- ¿Cómo creció el negocio a lo largo de su historia?

R.- Creció hasta el 86 en capacidad productiva, pero aumentamos de 2 millones a 3,5 millones cuando adquirimos Moraña, en el río Umia. El otro salto fue la comercialización. Desde que empezamos a exportar siempre fuimos por detrás de la demanda. Hay poca gente capacitada para dar el servicio que requieren en Europa: calidad y suministro. Si no hay suministro, se te acaba el contrato.

P.- ¿Qué hace falta para seguir creciendo?

R.- Este es un negocio de alto riesgo, en el que el equilibrio es frágil y depende de muchos factores. El límite de la piscifactoría es 3,5 millones de kilos. No puedes rebasar un caudal y superficie de producción. Estamos comprando a las piscifactorías de alrededor cerca de un millón de kilos y la planta de procesado puede producir 5 millones de kilos.

P.- ¿Qué puede afectar a la producción?

R.- Hemos tenido pérdidas muy importantes. En el 86 hubo un vertido de Caolines, de ácido sulfúrico. Mató al 50 por ciento de la piscifactoría. Tuve que recurrir a los tribunales. Caolines declaró quiebra. Ganamos después de 15 años, pero no se vio un duro.

P.- Ahora la lucha es para impedir que se construya una minicentral aprobada por la Xunta.

R.- En Aguas de Galicia no saben cómo funciona una piscifactoría. Hay precedentes del impacto de minicentrales, pero para ellos no existimos como afectados.

P.- Y se han dirigido a la Unión Europea.

R.- En Bruselas han remitido nuestra denuncia a Asuntos Pesqueros. La Unión Europea nos ha dado muchas subvenciones, no es lógico que dejen que se destruya todo eso ahora por una minicentral. La política de Augas ha sido quitarnos de en medio. No les ha interesado nunca la acuicultura continental.