A Illa solicita a Mar autorización para un área de preengorde en batea

Jueves, 2 Octubre, 2014

La rentabilidad del criadero de Punta Quilma, en A Illa, depende en gran parte de la posibilidad de contar con un área de preengorde para la semilla de almeja que va a producir cuando vuelvan a funcionar las instalaciones. En ese objetivo está trabajando la Cofradía de A Illa, propietaria de la hatchery, y el grupo de biólogos que la va a explotar, por lo que han solicitado a la Consellería do Mar la posibilidad de contar con una batea para convertirla en la zona de crecimiento adecuada antes de que se implanten las almejas en los bancos marisqueros.

En el proyecto planteado a la Consellería do Mar se especifica hasta la ubicación de la batea, optando por buscar un lugar próximo a la que utiliza la batea de la Cofradía de Cambados, en la zona de O galiñeiro. Este punto, explican desde la Cofradía isleña, permitiría a los dos pósitos compartir la vigilancia de ambas bateas, lo que supondría un importante ahorro en los costes. La propuesta también se le va a plantear a Juan Maneiro, Director Xeral de Pesca, que visitará las instalaciones de Punta Quilma en los próximos días para comprobar como avanza la rehabilitación del criadero.

Las instalaciones de Punta Quilma se construyeron a principios de los años 90 para convertirse en un referente en la producción acuícola. Sin embargo, por diferentes motivos, nunca consiguió los objetivos previstos de surtir a todas las playas de A Illa con almeja suficiente para garantizar la producción. Los malos resultados, unido al importante coste que suponían las instalaciones, acabaron por provocar su cierre en el año 2007. Poco tardó el pósito en encontrar empresas interesadas en desarrollar un proyecto de carácter privado que podría beneficiar a los socios de la Cofradía.

Las diferentes propuestas no acabaron de cuajar, y el inexorable paso del tiempo acabó haciendo mella en las instalaciones, afectadas por la ausencia de uso, la salitre por su proximidad al mar, y sobre todo, por un considerable número de actos vandálicos, en los que se llegaron a llevar litros de combustible que se encontraban en el depósito de la hatchery.

Finalmente, a principios de este año, se consiguió que la Consellería do Mar autorizase el regreso a la actividad del criadero bajo un proyecto diseñado por exalumnos del Instituto Galego de Formación en Acuicultura (Igafa) de A Illa. El objetivo de la empresa que se ha hecho con la concesión de la nave espera poner en funcionamiento las instalaciones entre enero o febrero del próximo año, y parte de lo que genere irá para los bancos marisqueros de A Illa.