La Fiesta de la Tenca cumple 20 años y busca que este pez genere trabajo

Martes, 31 Agosto, 2010

Ha sido en Mata de Alcántara, en esta localidad de 347 habitantes que se encuentra entre Garrovillas y Alcántara, en donde ayer la Fiesta de la Tenca cumplió 20 años.

Son dos décadas de la fiesta gastronómica más importante de la provincia, cuatro lustros promocionando un sabroso pescado, que según los representantes de los 15 municipios que forman la Mancomunidad Tajo Salor, podría generar empleo y riqueza para la zona. Así lo piensa el presidente de la Mancomunidad y alcalde de Mata de Alcántara, Luis Amado: «Las que se producen son una décima parte de las tencas que se pueden vender -dice-. Según los estudios que tenemos se podría producir muchísimo y todo sería vendible». Se queja de que en la actualidad ha bajado la producción de tencas, «hay que invertir y cambiar los métodos, la cría salvaje es productiva de cara a la pesca deportiva, pero no de cara a la venta. Hay que hacer más piscifactorías».

Rebeca Caballero, presidenta del Grupo de Acción Local Tagus, asegura que el pez que identifica a los 15 municipios de la Mancomunidad Tajo Salor tiene grandes posibilidades gastronómicas y turísticas. «Tenemos que trabajar todos unidos para conseguir satisfacer la demanda que hay de tencas, porque la oferta ahora mismo es casi residual, hay dos o tres piscifactorias y poco más», dice.

La Fiesta de la Tenca se realiza el último sábado del mes de agosto, y cada año se elige el lugar de celebración entre los pueblos de la Mancomunidad: Alcántara, Aliseda, Arroyo de la Luz, Brozas, Casar de Cáceres, Garrovillas de Alconétar, Hinojal, Malpartida de Cáceres, Mata de Alcántara, Monroy, Navas del Madroño, Piedras Albas, Santiago del Campo, Talaván y Villa del Rey.

El vigésimo cumpleaños de la Fiesta de la Tenca comenzó a las siete de la mañana con un concurso de pesca en la charca La Laguna. Por la mañana se pudieron ver tencas vivas en acuarios en la Casa de Cultura, en donde se debatió sobre la necesidad de más piscifactorías.

En el centro del pueblo, cerca de la iglesia, se montó una carpa en la que se servían bebidas y tencas. La gente comenzó a consumir tubos de cerveza a un euro y medio, y a comprar tencas al precio de 2 euros por unidad. Hubo problemas en el servicio, ya que había poca gente detrás de la barra y los asistentes se desesperaban por lo mucho que había que aguardar para ser atendidos y sobre todo para poder comer alguna tenca. «Hay que esperar mucho -decía un degustador-, y muchas no están fritas están cocidas. Las tencas fritas tienen su técnica, hay que freírlas mucho para que estén muy buenas». Ayudo a hacer más leve la espera una charanga y ambientación teatral del grupo Perséfone de Casar de Cáceres.

A la Fiesta de la Tenca acudieron representantes de Diputación y de los municipios de la Mancomunidad, así como el Subdelegado del Gobierno, Fernando Solís, y la alcaldesa de Cáceres, Carmen Heras, con varios concejales socialistas.

La fiesta fue larga, por la tarde se paseó un tren turístico por las calles, hubo concurso de gastronomía y paseos en piragua. De noche actuó el grupo de percusión Santuka, y tras entregar las tencas de oro se bailó hasta la madrugada con una verbena amenizada por la orquesta Bahía Blanca.