La Xunta pedirá al Gobierno que aumente los controles sobre los lotes de panga asiático

Miércoles, 22 Septiembre, 2010

La Xunta de Galicia solicitará al Gobierno central que incremente el control de las importaciones de panga asiático ante la preocupación del Grupo Popular por las alertas alimentarias que en los últimos años han salpicado a los lotes de este producto procedentes de esa zona del continente asiático.

El matiz del origen del producto es importante. Y es que la multinacional gallega Pescanova aspira a producir 10.000 toneladas de esta especie desde una planta situada en Mozambique.

El portavoz en materia de pesca, José Manuel Balseiro, afirma que estas importaciones -las procedentes del sudeste asiático-, que no siempre se cultivan bajo los baremos higiénico-sanitarios exigidos en la UE, perjudican de forma especial a la merluza y el fletán congelado que captura la flota gallega y cuyas cualidades nutricionales están muy por encima del panga.

Si bien es cierto que su consumo ha perdido empuje, al menos entre las instituciones públicas -no hace tanto se incluía en los menús de los funcionarios de la Xunta o en los mismos centros escolares-, lo cierto es que sigue robando cuota de mercado a la acuicultura y pesca autóctonas. Y lo hace, por cierto, bajo unos baremos de calidad que no siempre son los adecuados.
Varias iniciativas

Con estos datos sobre la mesa, el PPdeG y ha presentado diversas iniciativas parlamentarias en este sentido. El pasado 5 de febrero, a instancias del PPdeG, la Comisión de Pesca del Parlamento de Galicia aprobaba una proposición no de ley que recogía incluso la posibilidad de cerrar las fronteras gallegas al panga asiático. Una propuesta que salió adelante con la abstención de PSdeG y BNG que manifestaron la necesidad de ampliar la medida. Una consideración también compartida por representantes del propio sector pesquero.

Desde la Xunta reconocen ahora "la constante situación de fallos en los controles de origen". En todo caso, advierten de que la responsabilidad corresponde a cada uno de los estados miembros y, en España, a los Puntos de Inspección Fronteriza (PIF) adscritos al departamento de sanidad.

También indica que, durante el año 2005, 48 alertas en el sistema europeo de control alimentario se debieron a casos en los que estaba implicado el panga; en 2006 se produjeron 15; en 2007 cuatro; y en 2009 tres.

Por ello, la Dirección General de Salud Pública y Planificación se ha comprometido a establecer una línea de investigación de la seguridad del panga asiático que se comercializa en Galicia y pedirá al Gobierno que analice este pescado procedente de países terceros antes de su liberación en el mercado gallego.

La Xunta también asume el compromiso de tramitar y gestionar las alertas que puedan producirse a consecuencia de la detección de problemas de seguridad alimentaria en las importaciones de este producto, así como publicitarlas a los consumidores, agregó la misma nota.