Los bateeiros gallegos plantean una línea de colaboración con los productores de Chile

Lunes, 30 Enero, 2012

La Comisión do Mexillón, cuyos integrantes representan a aproximadamente el 90% de los productores de molusco gallegos, plantea un intercambio de información, conocimientos y experiencias con sus competidores directos, los chilenos, a petición de estos.

La idea es que desde Chile se ofrezcan datos concretos sobre la cantidad de molusco de aquel país que es enviado a España, y sobre todo que se aclare a qué empresas puede estar destinado. A su vez, desde el sector mitilicultor de Galicia se aportarían informes sobre las mejores condiciones de cultivo -que tampoco cuesta tanto conocer- y en relación con los métodos analíticos para el control de las biotoxinas marinas.
De todo ello se habló en las últimas reuniones de la Comisión do Mexillón, y se hizo así después de que el gobierno chileno se mostrara muy interesado por intercambiar conocimientos y por mantener contactos con organizaciones gallegas como Opmega.

Este intercambio de información y experiencias, que podría encauzarse en próximos meses -si el sector quiere- y que está pendiente de lo que se plantee en nuevas reuniones y comisiones, servirá para complementar otros encuentros mantenidos con anterioridad entre gallegos y chilenos, ya que a pesar de ser competidores directos, no es menos cierto que tienen intereses comunes creados a uno y otro lado del Atlántico.

Es verdad que Chile exporta mejillón a España -como Galicia lo envía a Francia o Italia- y se convierte en rival de los gallegos, pero también lo es que hay bateeiros y empresarios de esta comunidad autónoma muy interesados en que prospere el cultivo de molusco de Chile, donde algunos incluso tienen bateas.

También hay que tener en cuenta que Galicia, a través del Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino (Intecmar), dispone de una dilatada y reconocida experiencia en materia de lucha contra las popularmente llamadas mareas rojas, y de ahí que no solo Chile, sino otros países de América y Europa, se interesaran en repetidas ocasiones por las analíticas gallegas.

Hace unos meses los chilenos estuvieron en Galicia para asistir a diferentes reuniones y congresos, para conocer las rías, para visitar bateas y para interesarse por el control de biotoxinas. Y del mismo modo, los responsables de pesca y marisqueo en la Xunta durante las últimas legislaturas impulsaron diversas iniciativas tendentes a mejorar las relaciones entre ambas regiones y a sacar beneficios mutuos de ello.

No solo en relación con el mejillón, ni mucho menos. Sin ir más lejos, en octubre el secretario xeral de Mar, Juan Carlos Maneiro Cadillo, se desplazaba a Chile, invitado por el gobierno de aquel país, para asistir allí a una cumbre sobre pesca costera artesanal. Cadillo, que por aquel entonces era director xeral de Innovación e Competitividade, también se había encargado de recibir a los chilenos que en octubre visitaron Galicia.

En definitiva, que mejilloneros chilenos y gallegos siguen caminos paralelos que en ocasiones se cruzan, y a veces por mutuo interés.