Los últimos avances mundiales sobre genética se darán a conocer en Santiago de Compostela

Lunes, 1 Junio, 2015

Del 21 al 27 de junio de 2015 se celebrará en Santiago de Compostela la décimo segunda edición del Simposio Internacional sobre Genética en Acuicultura. Se trata del evento científico internacional de referencia en la materia en el que, como cada edición, se darán cita los principales expertos en genética en acuicultura a nivel mundial y se expondrán los resultados de investigaciones más recientes en este campo.

Este evento trienal, constituido en los años ochenta por la International Society for Genetics in Aquaculture, se celebra por primera vez en España. Y esto es así después de que la candidatura presentada por Grupo de Investigación ACUIGEN de la USC en el anterior Congreso celebrado en Alabama en 2012 saliera ganadora en la votación final frente al Instituto Noruego Nofima. ACUIGEN contará con la colaboración del Centro Tecnológico del Mar-Fundación Cetmar para la organización de este evento.

Paulino Martínez, coordinador del grupo de investigación ACUIGEN y presidente del Comité organizador de ISGA2015, además de dejar patente, como no podría ser de otra manera, el importante papel y enorme potencial de la genética en el creciente desarrollo de la industria acuícola, avanza algunas de las líneas directrices sobre las que se desarrollará este congreso; los principales temas a abordar; el papel que, en esta edición, se ha previsto que desempeñen las empresas; o la gran oportunidad que supone tanto para el colectivo investigador como el sector productor español y gallego que esta edición se celebre en Santiago de Compostela.

¿Qué aspectos de la candidatura española, presentada por ACUIGEN, han determinado que sea Santiago de Compostela quien albergue esta edición del ISGA?

Particularmente, consideramos que ha sido un gran logro. Noruega, como es bien sabido, es un país que tiene dos fuentes de riqueza principales: el petróleo y la acuicultura y, precisamente, en este último campo son punteros a nivel mundial en selección genética; con Nofima como gran baluarte. Un ejemplo claro de ello es todo lo que han logrado con el salmón, pero no sólo eso, sino que colaboran, además, con los principales planes de selección genética que se desarrollan a nivel mundial en especies tan importantes como la tilapia o el langostino. ¿Cuáles han sido las fortalezas que hemos plasmado en nuestra candidatura? Somos una región dentro de Europa, particularmente en el caso de Galicia, muy volcada al mar, donde la actividad acuícola tanto extensiva como intensiva es un recurso cada vez más importante y donde la limitación impuesta por los caladeros nos obligará a trabajar mucho más intensamente y a crecer en este campo; como se viene haciendo ya en los últimos años. Nuestra candidatura se cimentó, por una parte, en la gran vinculación de nuestra sociedad al mar, a las pesquerías y a la acuicultura. Y, por otra, en nuestra fortaleza y potencialidad en el terreno de la investigación. En el caso de ACUIGEN, sin ir más lejos, estamos participando en los principales proyectos europeos que se están llevando a cabo en tecnologías ligadas a la acuicultura, como pueden ser ‘Aquatrace', que tiene por objeto el desarrollo de herramientas de trazabilidad y la evaluación del impacto genético de la acuicultura sobre las poblaciones salvajes con vistas a avanzar en la senda de una acuicultura sostenible; o ‘Fishboost', con la finalidad de desarrollar herramientas para poder realizar una selección genética mucho más efectiva en las principales especies de la acuicultura europea, entre las cuales se encuentran el rodaballo, la dorada, la lubina; también la trucha, el salmón o la carpa.

En conjunto, entiendo que nuestra propuesta fue muy atractiva, habiendo apostado también por una mayor participación e implicación de las empresas en esta edición y en la realización de interesantes visitas a instalaciones acuícolas. A lo anterior hemos sumado las bondades de Galicia desde el punto de vista paisajístico, histórico y gastronómico.

¿Qué previsiones de asistencia tienen a día de hoy?

Tendremos cabida todos los que trabajamos en la aplicación de la genética en la acuicultura a nivel mundial. Podríamos decir que este congreso es "muy familiar", en el sentido en que seremos, como en ediciones pasadas, unos 250-300 asistentes aproximadamente. Llegarán principalmente de Europa, pero también de Asia donde se está empezando a trabajar con fuerza; de América del Norte; Sudamérica; Australia, con un potencial creciente; así como de países de Oriente medio, especialmente de Israel, que también está avanzando de manera importante en este campo.

No somos tantos como nos gustaría pero esto es así porque, desgraciadamente, la aplicación de la genética a la acuicultura es algo reciente, especialmente si se compara con la ganadería terrestre. Como dato decir que, actualmente, sólo el 10% de todas las especies de acuicultura tienen planes de selección genética; cuando, por el contrario, en el caso de especies terrestres como el porcino, vacuno, avícola, etc. es algo ya prácticamente generalizado y con lo que se lleva trabajando desde hace muchos años.

Aunque su historia es reciente, parece que la aplicación de la genética a la acuicultura ha avanzado muy rápidamente....

Esta evolución en el caso de la acuicultura ha sido, efectivamente, muy rápida, y por dos razones. Primero, porque se parte de que la selección genética en la acuicultura está en su infancia, es decir, partimos de recursos genéticos que están en las poblaciones naturales a partir de los cuales estamos creando stocks de reproductores con una enorme base y diversidad genética que nos permite ser mucho más eficientes. Y segundo, es cierto que en los últimos tiempos los avances en genética molecular, y especialmente en genómica, están permitiendo el desarrollo de nuevas herramientas de apoyo para llevar a cabo una selección tradicional mucho más eficaz.

Recordemos que en el ámbito de la acuicultura se comenzó con el salmón y la trucha allá por los años sesenta, pero no es hasta los ochenta cuando se amplía a otras especies. En el caso del rodaballo, por ejemplo, y siendo una de las especies más avanzadas en cuanto a planes de selección en Europa, se empezó en los años noventa. En lubina y dorada, prácticamente, el punto de partida se sitúa en este siglo, a principios del año 2000.

En este contexto también me gustaría destacar dos aspectos. Por un lado, que la acuicultura es un sector mucho más diverso a nivel de producción que cualquier actividad animal terrestre, y que presenta una estructura industrial muy heterogénea. Por ejemplo, no es lo mismo hablar de peces, una acuicultura mucho más intensiva y desarrollada, que de moluscos. Ni de países como Bangladesh, Chile o Noruega. Al hablar de heterogeneidad también hay que subrayar que a día de hoy son más de 500 las especies que se están produciendo en acuicultura en el mundo. Seguramente con el tiempo esto se irá estrechando progresivamente en función de las características y ventajas de cada una de las especies y del contexto mundial.

El segundo aspecto que me gustaría destacar es que, por lo general, cuando hablamos de aplicaciones genéticas estamos hablando, básicamente, de selección genética tradicional apoyada en marcadores moleculares -no de manipulaciones genéticas-, con vistas a incrementar la producción y abaratar los costes, de ahí que nos fijemos en aquellos caracteres de mayor interés, esto es, incremento en la tasa de crecimiento, resistencia a enfermedades, control de las proporciones sexuales y anomalías morfológicas.

En muchos casos se asocia, sin más, selección genética con transgénesis, lo que acarrea ciertas reticencias e incluso una mala imagen de todo lo que tenga que ver con la genética, algo que también ocurre en la acuicultura...

La transgénesis es una herramienta que está ahí disponible y eso es innegable. Los transgénicos ofrecen unas posibilidades inmensas. Dicho lo anterior, en Europa no está permitida, por lo que en nuestro caso no estamos hablando de transgénesis ni nada similar. Cuando hablamos de selección genética simplemente lo hacemos refiriéndonos a herramientas de apoyo que permiten seleccionar las variantes genéticas de interés para conseguir peces que crezcan más rápidamente, o que se reproduzcan más tardíamente. Algo que ya hacía el hombre hace 10.000 años cuando, al hacerse sedentario, empieza a practicar selección genética de una forma intuitiva: sembrando los mejores individuos para recoger sus descendientes. Ahora, simplemente, eso se hace de forma científica: aplicando planes de selección genética pero con el mismo fin, esto es, seleccionar los mejores individuos para conseguir las mejores progenies. Antes se hacía esencialmente en base a características físicas de interés; ahora son los marcadores genéticos los que permiten identificar o seleccionar aquellos genes o aquellas variantes genéticas que son más interesantes, y hacerlo de una manera mucho más eficiente.

La transgénesis en el caso de la acuicultura todavía está en una fase experimental, y en este sentido, también tendrá cabida en el congreso. En algunos países ya se está experimentando con organismos transgénicos, lo que conlleva que las empresas que los incorporen, siempre de acuerdo con la legislación, podrán competir de una forma mucho más eficaz. Me gustaría apuntar que así como no se puede asociar selección genética tradicional con transgénesis, también es un gran error asociar transgénico con algo perjudicial o dañino. En este sentido, creo que los científicos y los encargados de hacer llegar esa información a la sociedad deberían hacer un mayor esfuerzo por trasladar dicha información de manera seria y rigurosa huyendo de planteamientos demagógicos.

Este encuentro es un foro internacional de intercambio de información y de presentación de los últimos avances en la materia ¿por dónde se mueven en este momento las investigaciones en genética en acuicultura?

Básicamente las presentaciones y las intervenciones que se llevarán a cabo durante el congreso se ubicarán en los cuatro grandes bloques que hemos conformado y que se refieren a Genética Cuantitativa y cría selectiva; Biotecnología, que incluye aspectos como poliploidía, reversión sexual, etc. y también transgénesis; Genómica aplicada, estamos hablando fundamentalmente en este caso de selección asistida por marcadores y selección genómica; y, por último, la integración de todas las áreas anteriores para la consecución de una acuicultura sostenible compatible con el medio ambiente donde se abordarán, entre otras, cuestiones éticas, de seguridad alimentaria, de riesgos medioambientales, etc.

Una vez finalizada la fecha límite de entrega de resúmenes al Comité Científico (a día 16 de marzo) se han recibido más de 200 trabajos, lo que sugiere que el esta edición será una de las más numerosas en participación en la historia del ISGA. A partir de aquí, el comité organizador con la colaboración del comité científico, constituido por expertos de la acuicultura mundial de todos los continentes, seleccionará aquellos trabajos más relevantes para su presentación oral. El congreso durará 5 días, con lo que hemos calculado que cada día se realizarán 20 presentaciones orales de 15 minutos cada una.

Los campos en los que se avanza, por tanto, son muy diversos, pero, y en cuánto a especies, ¿cuáles son las que están a la vanguardia en selección genética y las que tienen mayor potencial?

En base a planes de selección genética, el salmón y la tilapia han duplicado su crecimiento en los últimos 30 años. Sin lugar a dudas, el organismo a nivel mundial más importante en este campo es el salmón. Pero éste tiene una limitación y es que sólo se puede cultivar en aguas frías, lo que implica que se produzca fundamentalmente en Noruega, Chile, Canadá, norte de EEUU... La tilapia, sin embargo, es un organismo que se ha adaptado excelentemente bien a multitud de condiciones y dietas y que crece muy rápido. Actualmente se produce en Asia, Australia, África, Sudamérica, Norte América.... Su potencial es enorme, con lo que es otra de las especies atractivas desde el punto de vista de la selección genética y sobre las que se está trabajando de forma muy importante en distintas partes del mundo. Algo similar ocurre con el langostino, que se está produciendo también de forma creciente a nivel global: en Asia, Centro América, Sudamérica, África, Arabia, etc.

En peces se está trabajando, en menor o mayor medida, en casi todos aquellos organismos con interés comercial en los países desarrollados. En el caso de España esto está sucediendo con nuestras especies más importantes: el rodaballo, la dorada, la lubina y la trucha; otra cosa bastante distinta es lo que está pasando con los moluscos, donde la aplicación de planes de selección genética resulta más complicado ya que la semilla procede en muchos casos del medio natural, como en el mejillón.

¿Cómo es la postura y la disposición de las empresas ante los avances en selección genética en acuicultura?

Actualmente, la ventaja competitiva de industrias que producen la misma especie, unas con plan de selección genética y otras sin él, es muy obvio, y esto es lo que está llevando a la mayoría de las empresas a moverse hacia este campo y a contactar con grupos de investigación potentes para poder, así, desarrollar sus planes de selección.

En ese sentido, nosotros tenemos una relación muy importante con la industria, no solamente aquí en Galicia con el rodaballo, el lenguado o la trucha. También nos estamos moviendo a nivel internacional: Sudamérica, América del Norte, África o Asia. Lo estamos haciendo a través de distintas colaboraciones. Precisamente ésta ha sido una de las razones fundamentales que nos ha llevado a crear una spin-off, una empresa biotecnológica, como es GENEAQUA SL, para llegar más activamente y promover de una forma mucho más eficiente, colaboraciones y relaciones con empresas de acuicultura a nivel mundial.

Se podría decir que actualmente en España, gran parte de las empresas de peces tienen su plan de selección genética puestos en marcha en proyectos de colaboración entre ACUIGEN, GENEAQUA SL y el INIA (Instituto Nacional de Investigación Agroalimentaria). Las empresas de peces lo tienen muy asimilado: o empiezan a trabajar en genética o van quedar claramente en desventaja con sus competidores. De hecho, ya tienen personal especializado en sus departamentos de I+D; agentes muy activos en la búsqueda de tecnología, de recursos para la inversión tecnológica y de proyectos de colaboración con organismos de investigación. Por la contra, en el sector de moluscos sí se observa cierta reticencia a introducir nuevas metodologías, aplicaciones tecnológicas, etc.

Como organizadores, han querido que las empresas participen del congreso muy activamente....

Efectivamente, nosotros, y en general los genéticos, cada vez estamos más convencidos de que la tecnología que estamos generando no puede quedarse dentro de los muros de la Academia sino que tienen que tener utilidad social. Tienen que trasladarse a las empresas. Podría afirmar rotundamente que todos los investigadores que vienen a este congreso lo tienen claro: las herramientas que se están desarrollando tienen un fin indiscutible, y es su aplicación práctica en planes de selección.

Partiendo de esta premisa, contaremos con una sesión especial a la que están invitadas todas aquellas empresas que lo deseen con el propósito de que junto a investigadores y OTRIs puedan intercambiar información, presentar dudas, valorar posibles colaboraciones, etc.; porque, en definitiva, todo nuestro trabajo está pensado, insisto, para su aplicación en el futuro en planes de selección para que tenga utilidad social. Queremos escuchar a las empresas y entablar un debate constructivo porque el binomio investigación básica-transferencia/aplicación consideramos que, como en otras esferas de actividad, es básico, y algo que tenemos muy claro desde nuestros orígenes. En ACUIGEN estamos muy imbuidos de esa filosofía desde nuestro origen, y de hecho, se puede decir que forma parte de nuestro ADN.

¿Qué beneficios puede acarrear acoger un congreso de estas características en Galicia?

En cuanto al sector, dar visibilidad a la acuicultura gallega y promocionar esta actividad como elemento clave para el suministro sostenible de alimentos seguros y de calidad asociado a crecimiento económico y generación de empleo.

Para la comunidad científica, es una oportunidad de, por un lado, dar visibilidad a Galicia y España como área científica y tecnológica de primer nivel para abordar los retos relacionados con la estrategia "Crecimiento Azul" y, por otro, dar también visibilidad a todos los grupos de investigación que trabajan en este campo en nuestro país para su proyección a nivel internacional. Para Galicia en general, y Santiago en particular, desde el punto de vista económico y social, situarlos en el punto de mira del turismo internacional como destinos de interés cultural, gastronómico y medioambiental.