Más de veinte fondos de inversión pujan por deuda, filiales y el grupo Pescanova

Lunes, 8 Julio, 2013

Pescanova tiene capacidad para generar un Ebitda (beneficios antes de impuestos y gasto financiero, en intereses de la deuda) de entre 120 y 140 millones de euros al año. Su facturación ha crecido exponencialmente desde 2004, al pasar de 933 millones a los 1.671 que ingresó a cierre de 2011. Es su colapso financiero, que ha empujado al grupo al concurso de acreedores con una deuda de 3.500 millones de euros, lo que ha generado dudas sobre su viabilidad como grupo pesquero. Pero "tiene una facturación muy buena" y, "cuando se ejecute la quita, no faltarán interesados". No ha hecho falta esperar tanto. La banca acreedora tiene constancia de más de una veintena de fondos de inversión interesados en pujar por activos de la multinacional, por deuda corporativa "y por el grupo entero", aspecto que refrendan ejecutivos de la propia compañía. "Están preguntando por partes y por todo, es inevitable", señalan.

Entre estos inversores -muchos de ellos son los conocidos como fondos buitre- están tres gigantes norteamericanos. Se trata de Texas Pacific Group (TPG), Kohlberg Kravis Roberts & Company (KKR) y Oaktree. "Los bancos no van a querer provisionar toda la deuda y venderán con descuentos del 60 ó 70%, como mínimo", augura un experto en el sector. Lo que Pescanova debe a la banca, tanto nacional como extranjera, supera los 3.000 millones de euros, y las entidades han tenido que provisionar ya el 25% de este pasivo. Cada trimestre deberá hacer provisiones por otro 25% adicional hasta llegar a un 100% cuando haya transcurrido un año desde que la multinacional suspendió pagos. Los fondos interesados están especializados en la compra de empresas o de deuda corporativa, que compran a precios muy bajos y a la que sacan rendimiento en su venta.

Las pujas

Texas Pacific Group posee activos por más de 37.000 millones de euros, según consta en su página web. En su portfolio (compañías en las que participa) hay firmas farmacéuticas, financieras o del sector alimentario. Es uno de los socios de Burger King o Lenta Limited, una cadena de supermercados rusa. Kohlberg Kravis Roberts & Company es ligeramente más pequeño, con cerca de 32.000 millones en activos. Ha invertido en cadenas de alimentación de China, India o Vietnam. Está especializada en la compra apalancada de compañías (leveraged buyout, en su versión inglesa).

Oaktree es, por último, el fondo que gestiona un mayor volumen de activos, con cerca de 60.000 millones de euros. De ellos, cerca de 19.000 millones son deuda corporativa y otros tantos son pasivos de compañías en situación de insolvencia. Este grupo, fundado en 1993 por Howard Marks y Bruce Karsh posee el 24% de Campofrío Food Group, una de las firmas alimentarias más conocidas de España.

Las pujas de este tipo de compañías buitre (los tres fondos están considerados como tales) es conocida entre la banca y ejecutivos del sector, que ya indicaron a FARO haber "detectado movimientos de concentración de deuda, alguien la está comprando de forma masiva". Sin ir más lejos el banco Royal Bank of Scotland (RBS) vendió su deuda con un 90% de descuento. Según los datos de la administración concursal de Pescanova, Deloitte, esta entidad tenía créditos por 70.192.172 euros con la segunda multinacional gallega. Recuperó poco más de siete millones, "que es mejor que no tener nada", dicen en la banca.

La estrategia es "plantear descuentos muy agresivos, a precios de derribo", sostienen desde una de las principales entidades financieras acreedoras de la pesquera. ¿Pero para qué comprar deuda? Este tipo de fondos obtiene rentabilidad ya solo con la compra de la deuda con grandes descuentos respecto a su valor de inicio, y después proceden a la reestructuración de las compañías para que retomen su solvencia y venderlas -enteras o a trozos- por un precio más elevado (y atractivo para ellos).

Otros interesados

Pero no solo son fondos de inversión extranjeros los que se postulan para hacerse con alguna filial o activos de Pescanova. Según fuentes de toda solvencia consultadas por FARO, entre los interesados en adquirir flota estaría el gigante chino Pacific Andes International Limited, fundado por Ng Swee Hong. La compañía, cuya sede central está en Hong Kong, ha valorado la posibilidad de adquirir la flota namibia o la chilena. Con esta última tendría más opciones a priori ya que Pesca Chile (con nueve buques) está en proceso de quiebra y liquidación de activos, cuyo valor supera ampliamente las deudas. Esto significa que se puede adquirir esta flota a buen precio. El problema de Novanam es su elevado apalancamiento, y esta empresa aparece en el informe forense preliminar de KPMG como una de las "sociedades instrumentales" que ocultan deuda y pérdidas de la matriz.

"Hay empresas en el grupo muy potentes, innovadoras y con clientes fieles", agrega un trabajador del grupo. Pone como ejemplo a Frinova, localizada en Porriño, o las granjas de langostino de Nicaragua y Guatemala. Uno de los mayores expertos del mundo en acuicultura, especialmente en langostino, Ernie Wyland, asegura que no le faltarían pretendientes a Pescanova si "si intención es la de vender sus granjas". "Estoy convencido de que encontrarán compradores muy interesados en el sector. Pero dependerá del precio que se negocie, como siempre", explicó a este diario.