Nuevas medidas para proteger los recursos pesqueros en el Mediterráneo

Miércoles, 17 Enero, 2007

Las medidas fueron adoptadas en el curso de la reunión anual de la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (CGPM), que tuvo lugar la pasada semana en Roma con la presencia de 19 países y la Comunidad Europea.

Uno de los principales resultados de la reunión fue el acuerdo alcanzado sobre el uso de nuevas redes más selectivas en los buques de arrastre. Los cambios en la forma de las mallas en la sección final de las redes arrastreras permitirá que los peces juveniles puedan escapar y tener la posibilidad de reproducirse.

La Comisión también ha acordado establecer un conjunto de normas para medir la capacidad de las flotas pesqueras en la región y evaluar su impacto en los recursos pesqueros compartidos. Es la primera vez que se acuerda un sistema unificado de este tipo en el Mediterráneo.

?Es un hito. A partir de ahora contaremos con una herramienta para obtener un panorama completo del tipo de pesca que se está realizando en la zona, y ser capaces de afrontar la cuestión de la gestión de las pesquerías de diversas especies?, aseguró el Secretario de la CGPM, Alain Bonzon.

Además, los miembros del CGPM han acordado nuevas reglas para la pesca del atún, que habían sido sometidas a la aprobación de la comisión por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún atlántico (CICAA). Este organismo comparte la responsabilidad de gestionar la población migratoria de atún rojo en la región mediterránea. De esta forma el número de países que se han comprometido a acatar las normas de la CICAA ha pasado de 42 a 56.

Entre las medidas adoptadas se incluye un plan de 15 años para la recuperación del atún rojo, que comenzará en 2007 y se desarrollará hasta 2022. El plan contempla períodos de parada técnica de seis meses para algunos tipos específicos de buques de pesca, prohíbe el uso de aviones para localizar los bancos de atún, prohíbe la captura de atunes por debajo de 30 kilogramos salvo en determinadas circunstancias y exige una información más precisa sobre las capturas de esta especie. También se hace obligatorio desembarcar las capturas en determinados puertos y obliga a los países a situar observadores en las embarcaciones de pesca para vigilar que se cumplan las normas establecidas.