Numerosas pymes acuícolas canarias cierran mientras la producción cae un 10%

Viernes, 17 Agosto, 2012

El subsector de la acuicultura ha cambiado ostensiblemente en los últimos años. Desde 2009, fecha en que alcanzaron su techo en producción de pescado con algo más de ocho toneladas -su mejor año-, a las casi seis toneladas y medio de 2011, han soportado los embates de la crisis económica y la que se produjo en el propio sector como han podido, es decir, acusando el cierre de numerosas empresas y acometiendo una importante reestructuración.

Por provincias, la de Santa Cruz de Tenerife tuvo su peor año en 2010, con casi 2 toneladas y medio de pescado cosechado frente a 2007, cuando superó las 5 toneladas y media. A pesar de esa importante bajada, las empresas tinerfeñas lograron recuperarse algo en 2011, cuando la cifra casi alcanzó las 3 toneladas (2.823.381 kilogramos).

Cierre de empresas

Algunas expertos consultados por el EL DÍA no terminan de entender qué sucedió para que pasaran de ser una de las actividades con más potencial en materia de exportación, que además manejaba un producto que por sus excelencias ya era codiciado en varios mercados internacionales, al momento que atraviesa con una bajada en la producción y la pérdida de competitividad exterior que lleva aparejada.

No obstante, cuando se le plantea esta cuestión a quien ahora ostenta la presidencia de la Asociación de Acuicultura de Canarias (Acuican), Jorge Medina, manifiesta que efectivamente "el momento ha sido malo, pero no peor que para cualquier otro sector. Han cerrado algunas empresas pero otras siguen produciendo, y el volumen ha descendido pero no drásticamente, en torno al 10%. Sin duda la isla más afectada es Tenerife donde el número de empresas que se dedicaban a la acuicultura superaban las 20 y ahora no quedas sino 6 ó 7. En La Palma, por ejemplo, somos tres, pero produciendo solo queda la mía. Por contra, han abierto dos nuevas, una en Las Palmas y otra en Lanzarote", relató.

El reto que se plantea este subsector es "mantener el ritmo de producción" aunque les preocupa sobremanera "el Plan Plan Regional de Ordenación de la Acuicultura (Proac). Ese plan nos tiene que solucionar temas de especies nuevas que necesitamos y de autorizaciones", detalló.

Después de diversos movimientos internos en los que se ha pasado de una organización de ámbito autonómico a la actual que es de repartición grupal, Medina explicó que el origen del cierre o la quiebra de tantas empresas pudo estar en las dificultades que tuvieron para conseguir las solicitudes para ampliar especies. Es probable que si las hubiesen obtenido, hubieran podido ser eficientes y quizá no hubieran cerrado... aunque no fue la única razón", opinó.

Han pasado cuatro años desde la presentación en el Parlamento de Canarias del Proac y los empresarios siguen exigiendo "que se atienda sus necesidades porque producir más no es una cuestión de obtener más beneficios sino una razón de supervivencia. Esta actividad debe complementar a la pesca porque la acuicultura nunca podrá dar la cantidad de pescado que da la pesca en variedad", dijo.