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Un nuevo mapa muestra evidencias desiguales sobre los impactos de la producción de alimentos azules

Biodiversa+ ha elaborado un nuevo mapa sistemático que refleja lo que las principales investigaciones recogen en relación con los impactos de la producción acuícola de algunas especies de peces.

Un nuevo mapa sistemático elaborado por el programa europeo Biodiversa+, titulado “Descifrando las cadenas de suministro globales”, examina lo que varias investigaciones revelan sobre los impactos del consumo europeo de bacalao, salmón, lubina y dorada de acuicultura. El estudio concluye que las evidencias se concentran mayoritariamente en un conjunto limitado de especies, impactos, lugares y etapas de producción.

El mapa, que incluye 210 estudios relevantes, identificados tras analizar una submuestra aleatoria del 60 % de más de 28.000 resultados de búsqueda, muestra dónde se concentra la investigación y dónde existen lagunas importantes.

El salmón del Atlántico es la especie más analizada, con estudios centrados en las principales regiones productoras, como Canadá, Chile, Noruega y el Reino Unido. La lubina y la dorada también están representadas, principalmente en países mediterráneos, mientras que el bacalao es la especie de la que hay menos información.

La mayoría de los estudios se centran en los efectos ecológicos y en la fase de engorde de adultos en jaulas marinas. Existe una representación especialmente amplia de investigaciones sobre comunidades bentónicas, interacciones con peces silvestres, patógenos y vías de contaminación orgánica. Estas áreas de concentración podrían ayudar a pasar de la simple localización de estudios a la evaluación de lo que la evidencia disponible indica en contextos concretos.

Los impactos sociales han sido mucho menos estudiados que los ecológicos. El mapa revela una escasez de estudios sobre dimensiones clave como el acceso a tierras, aguas y recursos, las condiciones laborales de los trabajadores del sector acuícola, la seguridad alimentaria y la soberanía alimentaria en las regiones productoras. Sólo un estudio analizó conjuntamente los resultados sociales y ecológicos, lo que limita la comprensión de cómo los impactos en la biodiversidad pueden derivar en consecuencias sociales y compromisos  a lo largo de las cadenas de suministro.

La investigación también sigue centrada mayoritariamente en la fase de engorde en granjas. La producción de pienso, los criaderos y las etapas iniciales del ciclo vital de los ejemplares, así como el procesamiento y las actividades posteriores a la cría, reciben mucha menos atención, a pesar de que estas etapas son clave si se quiere conocer las derivadas sociales y para la biodiversidad fruto del consumo europeo de estos productos.

Las evidencias sobre medidas de mitigación son también limitadas. Solo seis estudios examinaron medidas destinadas a reducir los impactos de la producción acuícola en el cambio climático.

El mapa destaca dos necesidades complementarias. Por un lado, la de que algunas áreas requieren nuevas investigaciones, especialmente sobre los impactos sociales, las etapas de la cadena de suministro más allá del crecimiento, las medidas de mitigación y enfoques más integrados entre lo social y lo ecológico. Otras áreas podrían ser adecuadas para una mayor síntesis, incluyendo los impactos bentónicos y microbianos de la acuicultura de salmón, las interacciones con peces silvestres o la contaminación orgánica.

El estudio proporciona las principales líneas a seguir en una investigación más en profundidad sobre los sistemas azules de producción de alimentos, al identificar tanto las evidencias como las lagunas existentes.

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