EUMOFA publica un informe en el que analiza las causas de la tendencia a la baja del consumo de los productos pesqueros y acuícolas en la UE
El último informe del Observatorio Europeo del Mercado de los Productos de la Pesca y de la Acuicultura (EUMOFA), Consumo de productos pesqueros y acuícolas en la UE, analiza la tendencia descendente del consumo de los productos pesqueros y acuícolas en la UE en los últimos años y cuáles pueden ser sus causas.
El último informe del Observatorio Europeo del Mercado de los Productos de la Pesca y de la Acuicultura (EUMOFA), Consumo de productos pesqueros y acuícolas en la UE, analiza la tendencia descendente del consumo de los productos pesqueros y acuícolas en la UE en los últimos años y cuáles pueden ser sus causas. El consumo descendió de las 12,94 millones de toneladas de 2014 a 10,25 millones de toneladas en 2023, lo que supone una bajada de un 21 %. En cuanto al consumo per cápita, en 2023 fue de 22,9 kg, su nivel más bajo de la década.
España lidera junto a Portugal el consumo de estos productos, si bien de 2014 a 2024 nuestro país ha experimentado un descenso en el consumo medio per cápita en los hogares del 32 %. Así, si en 2014 se consumían en cada hogar 26,4 kg de productos pesqueros y acuícolas, en 2014 fueron 17,9 kg per cápita.
En países como Italia y Polonia, por contra, se ha experimentado un ligero aumento, si bien la subida más importante ha sido en Rumanía, Eslovaquia, Bulgaria, y Hungría, aunque hay que tener en cuenta que estos países partían también de consumos per cápita más bajos.
En España, el consumo de productos pesqueros y acuícolas ha pasado de ser frecuente a ocasional. Los factores determinantes para ello son el precio (el aspecto que tiene una mayor relevancia), la apariencia del producto y la estructura de la oferta. En relación con esto último, el informe señala que «la creciente dependencia de las importaciones, la disminución de la producción nacional y las estrategias minoristas han contribuido a cambios en los productos ofrecidos a los consumidores, influyendo en última instancia en los patrones de consumo».
Otro de los factores clave es la comodidad: los consumidores prefieren adquirir productos fáciles de preparar, en porciones, preenvasados, listos para cocinar y listos para consumir, cada vez más demandados.
Por lo que se refiere al tipo de producto, los consumidores optan por los procedentes de la pesca extractiva frente a los de la acuicultura, si bien en nuestro país ha aumentado el consumo de especies procedentes de la acuicultura como el salmón, la lubina y la dorada. Así, el consumo de dorada creció en un 5 %, el de lubina en un 29 % y el de salmón ahumado en un 18 %.
Por contra, la caída del consumo de merluza, sardina fresca, el boquerón, el atún y el bonito procedentes de la pesca extractiva en España ha sido muy acusada, especialmente el de la merluza, que se ha reducido un 49 % en la última década.