Tatuajes en lugar de etiquetas para evitar que las piezas atraigan a otros predadores

Domingo, 15 Abril, 2007

Los alevines de rodaballos que se han soltado en la Costa da Morte y en las Rías Baixas llevaban como identificativo una llamativa etiqueta, de un potente color naranja, llamada a facilitar la recuperación del ejemplar. Pero precisamente ese exceso cromático también parece que favorece el ser detectado bajo el agua, puesto que en las playas de la Costa da Morte han aparecido varias etiquetas sin pez, lo que hace pensar que los ejemplares que llevaban la marca han sido víctimas de otros predadores que han acudido atraídos por la llamada del naranja.

Por ese motivo, los biólogos buscan nuevos métodos de marcaje para los rodaballos. El tatuaje, en proceso de estudio, podría ser uno de ellos. También se analiza la posibilidad de hacer marcas de quemadura u otras de carácter genético.

Los científicos también tienen por delante la tarea de mejorar la calidad de los ejemplares que se liberan. En este sentido, ya se ha avanzado algo, pues es posible que el próximo año el stock de reproductores de rodaballo que se está creando en el Igafa pueda procrear ya en cautividad y, por tanto, los alevines liberados serán ejemplares descendientes de progenitores del medio natural, criados ex profeso para la repoblación. Hasta el momento, los rodaballos que se han soltado fueron comprados a distintas piscifactorías.