Tilapia natural en el corazón de Sierra Morena

Martes, 8 Enero, 2013

Rafael Ordás y Alberto Cremades son dos jóvenes ingenieros agrónomos de Adamuz que han decidido poner en marcha un proyecto empresarial ligado a la acuicultura y que gestionan a través de la empresa Granjas Piscícolas del Sur. Juntos han creado la primera piscifactoría continental ubicada en Sierra Morena, un hecho que ya de por si es novedad, ya que la mayor parte de las piscifactorías se ubican en zonas con características orográficas muy diferentes al término adamuceño.

La tilapia es un pescado blanco mediterráneo de carne firme y sabrosa desconocido aún para los consumidores españoles. Sin embargo, es un producto muy consumido en Estados Unidos, Sudamérica y Asia. Este pescado, también conocido como pez de San Pedro, tiene poca grasa y gran cantidad de proteínas. Asimismo, su bajo precio hace que sea una alternativa a otros productos del mar. Ordás destaca que el principal problema para los compradores es "el desconocimiento que genera comprar algo desconocido", a pesar de ser el segundo pescado más consumido en todo el mundo, por detrás de la carpa.

Este joven empresario y su socio siempre tuvieron claro que querían montar un negocio propio a pesar de la dificultades y de la coyuntura actual, por lo que creen firmemente en sus posibilidades de triunfo a medio y largo plazo. La falta de ayudas a los pescadores o la presión ejercida sobre ciertas especies está haciendo que organismos supranacionales como la Unión Europea estén apostando por diversificar las especies del mar que se consumen, siendo la tilapia natural una buena alternativa, ya que se trata de un alimento cuyo coste no supera los cinco euros el kilo.

La piscifactoría que regentan estos dos jóvenes cordobeses abrió sus puertas en julio de 2011 y desde hace un mes están comercializando sus productos al haber alcanzado la talla comercial mínima exigida para poder ponerlos a la venta (500 gramos aproximadamente). Hosteleros de Córdoba y provincia son sus principales compradores, aunque como destaca Ordás, esperan que se vaya extendiendo el consumo de este pescado, disponiendo de "un stock en función de la demanda para estar siempre preparados para la venta". Tres días antes de enviar el pedido se trasladan los ejemplares a otra piscina "donde se les deja para que se limpien por dentro y llegue al consumidor en las mejores condiciones posibles".

Pero si de algo están especialmente orgullosos estos emprendedores es de poder aplicar el adjetivo natural a su producto. En el proceso de engorde no utilizan productos químicos y los piensos que consumen son naturales y ricos en proteínas vegetales. Además, prestan especial atención a la cuestión de las energías renovables creando sus propias torres de aireación para suministrar oxígeno en el agua a los peces ante el alto precio de los sistemas tecnológicos necesarios para llevar a cabo esta actividad. De igual modo, utilizan un circuito cerrado de agua que evita desaprovechar este preciado líquido al reciclarse continuamente.

Producir peces de alta calidad, frescos y baratos y desarrollar un modo de producción sostenible y respetuoso con el medio ambiente son algunos de los objetivos que pretenden alcanzar con esta granja acuícola, única en Andalucía no sólo por su actividad, sino por su enclave geográfico, en pleno corazón de la Sierra Morena cordobesa. La creación de un blog de recetas elaboradas con tilapia (en salsa de mandarina o a la sal), es otra de las acciones que están proponiendo para dar a conocer este pescado, al que se dice que el filósofo Aristóteles puso nombre.