Un estudio de Finca La Orden-Valdesequera logra reducir las emisiones de C02 a través del cultivo de microalgas

Lunes, 14 Febrero, 2011

Investigadores del Departamento de Cultivos Extensivos del Centro de Investigación Agraria Finca La Orden-Valdesequera han llevado a cabo un proyecto de desarrollo tecnológico orientado al estudio del proceso de obtención de biocarburantes a partir de biomasa de microalgas, aprovechando su capacidad de absorción de CO2.

El estudio, desarrollado durante los años 2009 y 2010, ha constatado las enormes posibilidades que presentan las microalgas en la reducción de las emisiones de las industrias, dada su capacidad de absorción del dióxido de carbono y su rápida multiplicación. Además, la biomasa procedente de estas algas podría utilizarse en la obtención de biocombustibles.

El cultivo de microalgas empleando los gases de chimenea podría reducir las emisiones de gases contaminantes, lo que supondría una reducción en los costes de las industrias con elevadas emisiones de CO2 y un notable beneficio para el medio ambiente, indica la Junta de Extremadura en nota de prensa.

El trabajo del Centro Finca La Orden-Valdesequera, coordinador del proyecto, se ha dividido en tres fases. En primer lugar, investigadores del Centro han llevado a cabo un estudio en laboratorio de siete cepas de microalgas, aportadas por la Universidad de Almería y el Banco de Algas de Escocia, seleccionadas por su rápido desarrollo en nuestras condiciones.

En su análisis se tuvo en cuenta el contenido de aceite, carbono, nitrógeno, etc, para su aprovechamiento. Posteriormente, se desarrolló el estudio en planta piloto con CO2 puro procedente de botella.

Por último, se instaló un fotobiorreactor de microalgas en Siderúrgica Balboa para inyectar los gases de su chimenea, consiguiendo así que las microalgas absorbieran el dióxido de carbono, con el objetivo de reducir sus emisiones. EXPERIENCIA

El Centro de Investigación Agraria Finca La Orden-Valdesequera trabaja desde el año 1993 en la obtención de biocombustibles a partir de diferentes cultivos energéticos, como la colza o la pataca.

En este ámbito La Orden ha trabajado en dos líneas distintas. Por un lado, los biocombustibles sólidos, astillas y pelets, de uso en calderas y producción de electricidad; y por otro lado, los biocombustibles líquidos, utilizados en vehículos y electricidad. Además existe una tercera línea dedicada al biogás, aplicado al transporte, el calor y la electricidad.

En la actualidad, investigadores del Departamento de Cultivos Extensivos continúan desarrollando nuevas líneas de investigación en el campo de los biocombustibles y las energías renovables, entre ellas, la obtención de biodiesel a partir de aceite de ricino, la investigación y mejora de cultivos para producción de biomasa o la producción de biocarburantes de residuos y cultivos energéticos.

Para ello, disponen de laboratorios dotados con la última tecnología para caracterizar el material y hacer pruebas a pequeña escala, plantas piloto para la obtención de biocombustibles a escala industrial, así como calderas y vehículos de prueba.

Este equipamiento permite que todo el proceso de estudio pueda llevarse a cabo en las instalaciones del Centro, desde la fase de campo, hasta la transformación y posterior obtención y evaluación de esos biocombustibles.