Un proyecto pionero cultivará mejillón en mar abierto frente a la costa de Bizkaia

Jueves, 8 Septiembre, 2011

La sobreexplotación y el descenso de las capturas hacen que la actividad pesquera vasca se vea en la necesidad de abrir nuevos horizontes. Impulsar la hasta la fecha escasamente desarrollada acuicultura puede ser un positivo estímulo de futuro para un sector que vive en permanente crisis. Consciente de ambas situaciones, Azti-Tecnalia experimentará a partir del próximo año con una instalación semisumergida en mar abierto, ubicada a 1,5 millas de la costa de Mendexa, destinada al cultivo de mejillón.

Con un equipamiento diferente al de las tradicionales bateas de las rías gallegas, el innovador sistema de engorde del molusco -único de sus características en el Golfo de Bizkaia, aunque implantado en otros litorales- estaría situado a dos millas del puerto de Ondarroa -cuya dársena operaría como base para la instalación- en un área acotada a la pesca de dos hectáreas, y con dos centenares de cuerdas para cobijar el mejillón mediterráneo -Mytilus galloprovincialis- en las que se testará el futuro que podría tener su producción como nueva actividad pesquera. El novedoso vivero daría 200 kilogramos de mejillón por cada uno de sus cabos, producto que luego podría ser comercializado.

La Dirección de Pesca y Acuicultura de Lakua, asesorada por el centro para la investigación marina y alimentaria, ya ha dado el primer paso en los trámites administrativos para lograr la autorización para la instalación del proyecto experimental, enclavado en la acciones de futuro del Plan Estratégico de Pesca y Acuicultura 2009-2013 del Gobierno vasco. Las instituciones han recibido el proyecto y han efectuado sus alegaciones, si bien la Demarcación de Costas será la encargada de dar luz verde definitiva al proyecto.

El presupuesto de la planta de producción acuícola marina off-shore -alejada de la costa- superaría los 450.000 euros, para lo que se dispone de ayudas provenientes del Fondo Europeo de la Pesca, FEP2010. Pero tan importante como la inversión es que la prueba piloto "implicaría a la flota pesquera y a las empresas" del sector marítimo de Euskadi, según señala el informe del proyecto. No en vano, la fabricación del sistema correría a cargo de Itsaskorda, firma con sede en Markina-Xemein, mientras que de su instalación se haría cargo la empresa donostiarra Ekocean. También participarían consultores gallegos y un equipo de ingenieros asesores de la universidad de New Hampshire, en EE.UU.

Anclado al fondo marino mediante doce bloques de fondeo, la estructura para el engorde del molusco ideada por Azti-Tecnalia consistirá en un total de 200 cuerdas de cultivo en dos niveles que tendrán 12 metros, alcanzando una producción de 200 kilos por cada una. Todos esos cabos estarán en una cuadrícula de producción de 100x100 metros, junto con su señalización y balizamiento. Respetuosa con el medio ambiente y de relativo bajo coste, el emplazamiento ha sido elegido por sus características favorables para el rendimiento de la instalación.

Investigación En un principio, las labores de mantenimiento del sistema de producción y la recolección del mejillón no precisarán de más de 15 días hábiles de trabajo al año, pero la mayor carga de trabajo estará en la vertiente investigadora. Más concretamente, se espera que mediante las pruebas experimentales se validen aspectos como la idoneidad del emplazamiento, el correcto funcionamiento del diseño, el rendimiento, el impacto ambiental y la rentabilidad económica.

La prueba piloto, que se podría prolongar por espacio de varios años, podría ser crucial para el desarrollo de la acuicultura local, un negocio aún poco desarrollado en las costas de Euskadi. Mendexa podría ser así el punto de arranque para una nueva era en la actividad, siempre que los resultados resulten satisfactorios.

Azti-Tecnalia concluyó en 2010 una primera fase donde se estudiaron aspectos relacionados con las tecnologías de producción acuícola para su aplicación en el Golfo de Bizkaia, la valoración preliminar de las implicaciones técnicas, socioeconómicas y de mercado, la selección de zonas adecuadas frente a la costa para la implantación y las tecnologías adecuadas para las condiciones oceanográficas del litoral. Los resultados evidenciaron oportunidades para instalar y explotar sistemas de producción de moluscos a mar abierto, pese a las dificultades. Queda testar la productividad de estas infraestructuras y el primer paso será la prueba piloto frente a Mendexa.