Una actividad por desarrollar

Jueves, 8 Septiembre, 2011

Quien haya recorrido las rías gallegas habrá contemplado el gran campo de cultivo que suponen las bateas. En el Estado, también Andalucía tiene un largo recorrido en el sector acuícola marino. En Euskadi, por contra, donde está más arraigada la actividad pesquera extractiva, el negocio es aún minoritario. No llega al puñado las empresas dedicadas a esta actividad, y solo dos -en Gipuzkoa- se dedican a la acuicultura de especies marinas. También el territorio vecino dispone de una escuela dedicada al sector, en Mutriku, desde 2006.

La acuicultura representa el 1,2% de la producción en Euskadi, tal y como señalaba un informe de Azaro Fundazioa de 2010. Y en lo que respecta al Estado, el volumen apenas alcanza el 0,2% del total. Incluso, el Gobierno vasco determinó hace algunos años que "la acuicultura ha sido históricamente una actividad minoritaria". En otras zonas del Estado se ha experimentado una tendencia al alza que no se ha producido en la costa vasca. La fuerte competencia de usos, la baja disponibilidad de suelo litoral, las condiciones oceanometeorológicas y la escasez de especies que puedan adaptarse a dichas condiciones no lo permiten. Anteriores intentos para instalar equipamientos de este calibre han fracasado, como un proyecto en la ría de Plentzia hace cinco años. También han existido intentos de cultivo de otras especies, como el pulpo, el bogavante o la lubina. Pero no salieron adelante.

Las prospecciones previas relacionadas con la viabilidad del uso de dispositivos sumergidos longline para el cultivo de moluscos bivalvos de Azti-Tecnalia durante los dos últimos años también han estudiado, aunque en diferente medida, la posibilidad de criar ostra plana y almeja. Por ello, el margen de desarrollo de la acuicultura puede ser amplio si todos los agentes implicados apuestan decididamente. Así lo reconocen expertos, empresas e instituciones. Existen, además, "oportunidades relacionadas con la producción y venta de mejillón fresco para consumo local y la producción y venta de ostra -y otras especies- para la exportación a países de alta demanda como Francia", según revela el estudio de Azti-Tecnalia. Hace falta, sin embargo, apoyo institucional. Para muestra un botón: la acuicultura generó el 46 % del suministro total de pescado comestible en el mundo, según la FAO.